‘’Quien te quiere te
busca’’ ¿Y porque siempre tengo que ser yo? Creo que sencillamente es porque
esas personas, las que quiero, no malgastan ni un segundo del día
en pensar en mí. Es irónico que nuestras personas favoritas nos esquiven. Irónico
y frustrante. Llevo 1 puto mes y un día
sin ver a una de ellas. Y la otra sencillamente pone escusas tontas porque
tiene cosas mejores que hacer. Estoy
cansada de ignorar a la gente que quiere estar a mi lado y dedicarme a
buscaros. Estoy cansada de quereros. Ojala existiese un botón en la cabeza de
la gente, uno que nos resetease, que pudiera pulsarse y lograra que olvidáramos
lo que sentimos. Que nos quedásemos en blanco.’’
martes, 24 de febrero de 2015
miércoles, 18 de febrero de 2015
Tres deseos.
Hace unos meses conocí a
alguien diferente. Era de esa clase de personas que te asombran con sus
contestaciones. Un día, le pregunte que le pediría al genio si le ofreciera
tres deseos. Me contesto que quería un trabajo estable. Quería tener una vida
tranquila. Y poder compartirla con alguien que fuera capaz de saber que pensaba
con solo mirarle a los ojos. Debo de reconocer que el ultimo deseó me rallo. Me
asustó no ser esa persona. Yo solo lo miraba como un ciego miraría al mundo por
primera vez. Intentando con todas mis fuerzas que mis ojos funcionarán.
Ese día yo abría pedido
lo típico. Dinero salud y amor. Pero si me preguntaran ahora me sobrarían dos
deseos. Contestaría sin pensarlo.
Pediría poder seguir mirándolo.
''Un día pasa, pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor Ni siquiera quieres ser tú. Solo quieres salir corriendo. Salir a toda hostia del sitio en el que estás.''
Puede que el problema es que siempre voy
demasiado deprisa. Puede que mi problema seas tú. Antes de conocerte mi mundo
era sencillo. No tenía la necesidad de mirar hacia atrás. Hasta que te conocí y
en poco tiempo te convertiste en mi prioridad. Inevitablemente nuestros caminos
fueron separándose. Hice todo lo posible por seguirte, pero al parecer en tu
carretera solo había espacio para un vehículo y en tu moto ya estaba
sentada otra chica detrás. Abrazada a ti. Justo como yo lo hacía
cuando recorríamos la ciudad a las 3 de la mañana. Seguramente ni te
acordaras de la primera vez que me ofreciste darme una vuelta. Pero
lamentablemente a mí me tocó la parte de recordar cada segundo. De tu olor y de
cómo aumentaba mi pulso cuando acelerabas el motor. De cómo vi hacerse de día
desde la ventana de tu comedor, echada encima de ti, haciéndome la
dormida mientras me tocabas el pelo. Jamás había tenido tantas ganas
de besar a alguien en mi vida. Y jamás creo que vuelva a tenerlas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
