martes, 24 de febrero de 2015

''Dicen que el 94% de las veces que extrañas a alguien, simplemente te estas extrañando a ti mismo cuando eras feliz.''

‘’Quien te quiere te busca’’ ¿Y porque siempre tengo que ser yo? Creo que sencillamente es porque esas personas, las que quiero, no malgastan ni un segundo del día en pensar en mí. Es irónico que nuestras personas favoritas nos esquiven. Irónico y frustrante.  Llevo 1 puto mes y un día sin ver a una de ellas. Y la otra sencillamente pone escusas tontas porque tiene cosas mejores que hacer.  Estoy cansada de ignorar a la gente que quiere estar a mi lado y dedicarme a buscaros. Estoy cansada de quereros. Ojala existiese un botón en la cabeza de la gente, uno que nos resetease, que pudiera pulsarse y lograra que olvidáramos lo que sentimos. Que nos quedásemos en blanco.’’


miércoles, 18 de febrero de 2015

Tres deseos.

Hace unos meses conocí a alguien diferente. Era de esa clase de personas que te asombran con sus contestaciones. Un día, le pregunte que le pediría al genio si le ofreciera tres deseos. Me contesto que quería un trabajo estable. Quería tener una vida tranquila. Y poder compartirla con alguien que fuera capaz de saber que pensaba con solo mirarle a los ojos. Debo de reconocer que el ultimo deseó me rallo. Me asustó no ser esa persona. Yo solo lo miraba como un ciego miraría al mundo por primera vez. Intentando con todas mis fuerzas que mis ojos funcionarán.
Ese día yo abría pedido lo típico. Dinero salud y amor. Pero si me preguntaran ahora me sobrarían dos deseos. Contestaría sin pensarlo.  Pediría poder seguir mirándolo.

''Un día pasa, pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor Ni siquiera quieres ser tú. Solo quieres salir corriendo. Salir a toda hostia del sitio en el que estás.''

Puede que el problema es que siempre voy demasiado deprisa. Puede que mi problema seas tú. Antes de conocerte mi mundo era sencillo. No tenía la necesidad de mirar hacia atrás. Hasta que te conocí y en poco tiempo te convertiste en mi prioridad. Inevitablemente nuestros caminos fueron separándose. Hice todo lo posible por seguirte, pero al parecer en tu carretera solo había espacio para un vehículo y en tu moto ya estaba sentada otra chica detrás. Abrazada a ti. Justo como yo lo hacía cuando recorríamos la ciudad a las 3 de la mañana. Seguramente ni te acordaras de la primera vez que me ofreciste darme una vuelta. Pero lamentablemente a mí me tocó la parte de recordar cada segundo. De tu olor y de cómo aumentaba mi pulso cuando acelerabas el motor. De cómo vi hacerse de día desde la ventana de tu comedor, echada encima de ti, haciéndome la dormida mientras me tocabas el pelo. Jamás había tenido tantas ganas de besar a alguien en mi vida. Y jamás creo que vuelva a tenerlas.