miércoles, 18 de febrero de 2015

Tres deseos.

Hace unos meses conocí a alguien diferente. Era de esa clase de personas que te asombran con sus contestaciones. Un día, le pregunte que le pediría al genio si le ofreciera tres deseos. Me contesto que quería un trabajo estable. Quería tener una vida tranquila. Y poder compartirla con alguien que fuera capaz de saber que pensaba con solo mirarle a los ojos. Debo de reconocer que el ultimo deseó me rallo. Me asustó no ser esa persona. Yo solo lo miraba como un ciego miraría al mundo por primera vez. Intentando con todas mis fuerzas que mis ojos funcionarán.
Ese día yo abría pedido lo típico. Dinero salud y amor. Pero si me preguntaran ahora me sobrarían dos deseos. Contestaría sin pensarlo.  Pediría poder seguir mirándolo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario