Hace unos meses conocí a
alguien diferente. Era de esa clase de personas que te asombran con sus
contestaciones. Un día, le pregunte que le pediría al genio si le ofreciera
tres deseos. Me contesto que quería un trabajo estable. Quería tener una vida
tranquila. Y poder compartirla con alguien que fuera capaz de saber que pensaba
con solo mirarle a los ojos. Debo de reconocer que el ultimo deseó me rallo. Me
asustó no ser esa persona. Yo solo lo miraba como un ciego miraría al mundo por
primera vez. Intentando con todas mis fuerzas que mis ojos funcionarán.
Ese día yo abría pedido
lo típico. Dinero salud y amor. Pero si me preguntaran ahora me sobrarían dos
deseos. Contestaría sin pensarlo.
Pediría poder seguir mirándolo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario